Carta #2
En todas partes cuecen habas
Por qué los refranes se parecen tanto de un idioma a otro — y cómo se construye el mapa entre todos.
Las palabras de tu abuela siguen ahí. Las aprendiste sin querer. Las que dijo en el momento exacto. Las que no entendiste del todo hasta que te tocó vivirlas. Sin autor, sin fecha. Solo que daban en el clavo.
Los refranes son eso: palabras tan exactas que alguien decidió no soltarlas y que llevan siglos circulando — en español, en italiano, en alemán, en gallego, en el idioma que sea. Nadie los copió de nadie. Los mismos pensamientos, encontrados por separado, en idiomas que nunca se hablaron entre sí.
Somos más parecidos de lo que creemos. Y bastante menos originales.
El mapa lo hice yo. Pero no lo hago sola. Hay un tablón en esta web. Si en tu casa se decía algo, puedes dejarlo ahí, que yo lo reviso, y si tiene parentesco con alguna familia del mapa, lo añado. Con tu nombre, si quieres. Así es como crece.
Hay también una carta quincenal. A veces es la historia de una familia de refranes. A veces un refrán en alemán que no consigo pronunciar pero que tiene toda la razón. A veces algo que me llegó al tablón y que me dio qué pensar. No es un boletín. No es una actualización. Es una carta.
¿Y en tu casa, qué refrán se decía?
«Somos más parecidos de lo que creemos. Y bastante menos originales.»
— Antonia