Más vale tarde que nunca: significado y el refrán en 6 idiomas

Carta #5

Más vale tarde que nunca

El refrán que dice lo mismo en seis idiomas — y la carta de Antonia sobre por qué nunca es tarde para empezar.

Más vale tarde que nunca — refrán de Palabra de Abuela

«Más vale tarde que nunca» es uno de los refranes más usados en español para decir que hacer algo con retraso sigue siendo mejor que no hacerlo nunca. Se dice cuando alguien empieza un proyecto, aprende algo o corrige un error después de mucho tiempo, y quiere quitarle el peso a la idea de que «ya no tiene sentido». No tiene un origen documentado único: es de esos refranes que aparecen, casi con las mismas palabras, en toda Europa — señal de que la lección es más vieja que cualquier idioma en el que se ha dicho.

El mismo refrán, en otras lenguas
EspañolMás vale tarde que nunca
CatalàMés val tard que mai
ItalianoMeglio tardi che mai
FrançaisMieux vaut tard que jamais
EnglishBetter late than never
PortuguêsAntes tarde do que nunca

Empecé a aprender italiano a los sesenta y cinco años.

Todo el mundo me decía que ya era tarde. Mis hijos, con cariño me decían «mamá, ¿para qué?». Mi médico, con toda su lógica, «a tu edad, los idiomas no se fijan igual». Y yo, la primera semana, con un gran desánimo, como no, me costaba hasta los buenos días.

Pero había un refrán en casa que no me dejaba parar.

Más vale tarde que nunca. Lo decía mi madre cuando se ponía a aprender algo nuevo, que era frecuente. Lo decía sin drama y como un hecho.

En todos los idiomas se dice prácticamente de la misma manera, y es que es una lección muy internacional. En francés: «Mieux vaut tard que jamais.» En inglés, tan directos como siempre: «Better late than never.» El portugués, que es el más musical de todos: «Antes tarde do que nunca.» En catalán lo tiene igual «Més val tard que mai.» El italiano, que fue el idioma que aprendí, también: «Meglio tardi che mai.»

No es que lo hayan copiado unos de otros. Es que todos llegaron a la misma conclusión. Todo gracias al filósofo griego Diógenes de Sínope (el Cínico, le llamaban) del siglo IV a. C. que, siendo ya un anciano, decidió aprender a tocar la flauta o solfeo. Casi casi como me pasó a mí con el italiano.

Llegar tarde no es fracasar. Es llegar.

Cuando fui a Nápoles ya hablaba bastante italiano. No bien, pero bastante. La señora de la tienda me entendió a la primera. Y yo la entendí a ella.

«Para eso sirven los refranes. Para que cuando llegues tarde, sepas que aún estás a tiempo.»

— Antonia

Palabra de abuela
Conoce a la abuela.
Carta
Cuéntame tu refrán.
Y lee los que ya me han contado.
Refranes
El mundo entero, diciendo lo mismo,
con otras palabras.